En el foro "¿Hacia dónde va la economía en 2013?", organizado por la Revista Semana y la Universidad Sergio Arboleda, distinguidos analistas del país debatieron cuál sería el costo de la paz para el país.
De esta manera, el pre candidato presidencial se preguntó qué pasará si se acaban tributos como el 4 X 1.000 y el impuesto al patrimonio. "De dónde van a salir los recursos para darle sostenibilidad a la seguridad (queno sólo se dirigen a combatir a grupos guerrilleros) en Colombia y responder alos eventuales compromisos que se pacten en las mesas de negociación?",aseveró Zuluaga.
En este sentido, el decano de Ciencias Económicas y Administrativas de laUniversidad Jorge Tadeo Lozano y ex codirector del Banco de la República,Salomón Kalmanovitz, señaló que un eventual acuerdo de paz requiere un mayor recaudo tributario y una disciplina fiscal.
Igualmente, manifestó que se requiere continuar financiando la seguridad en el país, por lo que se tendrá que seguir destinando un rubro importante para eltema.
Entre tanto, Miguel Gómez, representante a la Cámara por Bogotá y ex directorde AmCham-Cámara de Comercio Colombo Americana, aseguró que la paz esun buen negocio, "pero es un negocio carísimo y tenemos que estardispuesto a pagarlo porque la retribución de esto se dará a corto y medianoplazo".
Gómez señaló que una idea del costo puede ser que en diez años la Ley deVíctimas costará cerca de $44 billones. “El postconflicto puede ser máscostoso que la misma guerra debido a un brote de otro tipo dedelincuencia, probablemente más urbana, como ha sucedido en otros países”,recalcó Gómez.
"Por eso el Gobierno colombiano tiene que decir cuál será el precio quetendremos que pagar por la paz y no guardar silencio frente al tema",aseguró.
Otros costos
Zuluaga manifestó que si se llega a un acuerdo para lograr la paz en Colombiase aumentará la inversión en el país y el crecimiento económico.
"Si se da esto, qué puede pasar con la tasa de cambio. Una mayor revaluación derivada de más inversión también puede costar pérdidas de empleo.Si por el contrario no se hace la paz, también habrá un costo porque habrá que seguir intentando la paz", manifestó Gómez.
Por su parte, Alejandro Vélez, vicepresidente técnico de la Sociedad de Agricultor es de Colombia (SAC), señaló que para el sector la paz es vital, pues sele puede dar una estabilidad al campo, la cual se trasladaría a las ciudades.
No obstante, para Vélez un acuerdo de paz no va a generar esporádicamente una mano de obra calificada en el agro.
"La tasa de cambio sigue afectando a nuestros agricultores y hay temor por el precio del café del próximo año, que puede ser menor. Tendremos que ver cómo se comportan estas variables", indicó.
A esto se suma, de acuerdo con Kalmanovitz, que "la salud fiscaldel país depende del precio del petróleo, por lo que la perspectiva para 2013es incierta debido a que está ligada a lo que suceda con la cotización del crudo".
De otro lado, el decano de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, propuso un impuesto a la tierra con el objetivo de hacerla más productiva y eventualmente bajar su precio.